El nuevo tratamiento para la Enfermedad de Lyme: la Medicina Biológica

Tal como comentan los médicos de Biosalud en El Periódico de Aragón, en ocasiones el éxito de un tratamiento radica en la atención que se le otorgue al paciente. Tratarlo de manera integral para llegar al origen del problema, a la causa de la enfermedad, y así no acabar únicamente con los síntomas, sino atacar a la enfermedad en sí.

La Enfermedad de Lyme es silenciosa, la bacteria que la causa, la Borrelia Burgdorferi”, puede permanecer años en el organismo, y mientras tanto, el paciente no padece de síntoma alguno, pero la enfermedad sigue desarrollándose. Con el paso del tiempo, toma fuerza y las consecuencias son peores. 

Es una infección difícil de diagnosticar porque los síntomas más leves son similares a los de cualquier otra enfermedad, así que, mientras más tiempo transcurra entre el contagio y lograr diagnosticarla, más se perjudica la salud del individuo.

Por eso, cuando se habla de Medicina Biológica, se habla de un examen global del paciente, lo que ayuda a encontrar el origen de su enfermedad. Esta innovadora técnica puede ayudar a personas con la Enfermedad de Lyme, no solo a encontrar el diagnostico, sino a tratarla de manera práctica y efectiva.

¿Cómo se trata la Enfermedad de Lyme?

Cuando la enfermedad ya ha avanzado mucho, se necesita de un tratamiento para Lyme crónico, pero, por suerte, esto es prevenible siempre que la enfermedad sea tratada a tiempo.

El tratamiento está conformado por el uso de antibióticos, como la amoxicilina, la ceftriaxona y la doxiciclina, y antiinflamatorios para aliviar los distintos síntomas. El tiempo de medicación y la cantidad de fármacos puede variar según la fase en la que se encuentre el paciente.

La Enfermedad de Lyme, también llamada “Borreliosis” por la bacteria que la causa, es transmitida al ser humano mediante la mordedura de la garrapata del ciervo o “Ixodes Scapularis”. Esta, al haber mordido previamente a un animal con la enfermedad, se convierte en portadora de la bacteria.

El primer síntoma es un salpullido o eritema rojizo visible en la zona donde ocurrió la mordida, aparece pocos días después del contagio. Viene acompañado de fiebre, dolor de cabeza, fatiga y escalofríos. Si no es diagnosticada en esta primera fase, empieza la fase dos.

Los segundos síntomas comienzan semanas después de la aparición del eritema, influye dolor articular y aumento del salpullido. Si no es atendida en esta fase, empieza la fase crónica.

¿Cómo ayuda la Medicina Biológica?

La Medicina Biológica busca complementar la Medicina Tradicional mediante la evaluación integral de la situación del paciente. Se examinan sus condiciones físicas, emocionales y ambientales, para encontrar el tratamiento y las terapias adecuadas para usar en cada caso.

Gracias a las técnicas que emplea la Medicina Biológica, diagnosticar la Enfermedad de Lyme se vuelve más sencillo, asegurando la recuperación del paciente. Además, tiene técnicas especializadas en enfermedades degenerativas, el tratamiento de artritis y para problemas neurológicos.

Los síntomas anteriormente mencionados son típicos de la Borreliosis, es decir, esta medicina ofrece un diagnóstico rápido, pero también un  tratamiento para Lyme crónico si la persona ya esté afectada. Sin duda, como dicen los especialistas de Biosalud en El Periódico de Aragón, esto ayudará a muchos.